Resultados del análisis de ADN permiten ubicar a una persona desaparecida

Quito, 15 de agosto 2014.-Enrique Witt fue declarado desaparecido en mayo del 2011. Hasta que el análisis molecular de ADN y el cotejamiento respectivo impulsados por la  permitieron confirmar que los restos encontrados el 11 de octubre de ese mismo año corresponden a esa persona.

Aquello se confirmó con el informe remitido por el Departamento de Criminalística Grupo Genética de la Fiscalía de la Nación de Colombia, a donde fueron enviados las muestras de ADN extraídas de las osamentas y de un familiar de Witt.

Dichas osamentas fue encontradas en una quebrada del Comité del Pueblo, norte de Quito, el 11 de octubre del 2011. El ADN de estas osamentas fueron comparadas con las de su padre, que fueron exhumadas para la diligencias. Luego del cotejamiento se llegó a la conclusión de que comparten rasgos genéticos en un 99.99%.

Según la denuncia presentada por sus familiares, Witt, de 50 años, se desapareció  cuando se encontraba junto con un familiar en el parque Santa Clara, centro-norte de Quito. La información proporcionada por los familiares, él padecía de esquizofrenia.

El estado en que se encontraron las osamentas de Witt no permitieron determinar las causas de su muerte.

De acuerdo con el informe de Criminalística de la Fiscalía colombiana, en la osamenta se encontraron callosidades, presuntamente, producto de lesiones sufridas por el desaparecido. Ese fue el indicio para que su hermana Rosa Witt insistiera en que se hagan el cotejamiento de ADN.

Dato:

Según datos de la Fiscalía, desde enero del 2013 hasta mayo del 2014 se han registrado 11.300 denuncias sobre desapariciones a escala nacional. 1.400 están en proceso de investigación.

“Tipificar el femicidio es un gran paso de la legislación ecuatoriana”, fiscal Tania Moreno

Quito, 4 de agosto del 2014.- A partir del 10 de agosto, el asesinato de mujeres por odio al género será tipificado como femicidio. Así  se establece en el artículo 141 del Código Orgánico Integral Penal (COIP).

El tema ha concitado mayor interés e incluso debate en las últimas semanas. A propósito de esto, la fiscal Tania Moreno, especializada en investigar casos de delitos contra la violencia de género,  analiza las implicaciones jurídicas y sociales que se presentarán a partir de su vigencia.

¿Cómo determina un fiscal si se trata de un delito de violencia contra la mujer?

Es importante para el fiscal determinar que la violencia contra la mujer se evidencia en una relación de desigualdad, es decir donde el hombre tiene el poder de la relación.

¿Qué características o rasgos observa un fiscal para determinar que una persona es víctima de violencia?

El estado de ansiedad, dependencia emocional hacia la pareja, baja autoestima… son síntomas que evidencian que la persona es víctima de algún tipo de violencia. Estos son los principales parámetros que ponen en alerta a un fiscal.

A partir del COIP se tipifica el femicidio y fue propuesto por la Fiscalía. ¿Qué motivó a hacer esa propuesta?

El hecho de que se invisibilizaba este tipo de violencia, la cual atenta contra un ser humano.

¿Para tipificar el femicidio se tomó el modelo de otro país?

Por su puesto, Ecuador es uno de los últimos países en tipificar este delito a escala de América del Sur.  

En algunos países de la región lo tipifica como femicidio y en otros como feminicidio. ¿Cuál es la diferencia?

El femicidio viene a ser el odio a la mujer,  la muerte a la mujer. Mientras que el feminicidio abarca la inactividad del Estado, es decir que estos no hacen nada por eliminar toda la violencia hacia la mujer.

¿En qué rango de edades está la mayoría de víctimas y por qué ocurre esto?

Estadísticamente vemos que la violencia estaría entre los 15 y 30 años de edad de la víctima. Dentro de estos rangos se ve marcada la mayoría de casos, debido a que la mujer es más activa en sus entornos.

¿Considera usted que, dentro del ámbito laboral, existe discriminación hacia la mujer para tener cargos altos?

A título personal no he sufrido discriminación, pero hablando de estadísticas, desde el punto de vista de remuneración  de acceso y obviamente en la parte intelectual sí existe discriminación hacia la mujer.

¿Cómo se puede evitar que una persona sea una potencial víctima del femicidio?

Considero que lo principal es trabajar con su autoestima y evitar que ella calle y no denuncie. Es primordial quitarle ese sistema de culpa y concienciarle que ni la mujer debe agredir al hombre y viceversa. Ante esto es importante resaltar que ambos tienen los mismos derechos  y que todos tenemos las mismas capacidades.

¿Por qué se ha incrementado esta problemática?, ¿Existe alguna mutación en el tipo de agresiones?     

No es que ha crecido la violencia sino que ahora la gente denuncia. La violencia siempre ha existido, pero estaba invisibilizada. La gente antes veía como malo que se denuncie. Ahora, con los distintos programas y campañas, la Fiscalía asiste a la víctima. De esta manera, la gente tiene credibilidad en el sistema y, obviamente, empieza a denunciar.

¿Qué tan beneficiosa resultará la tipificación en esa lucha contra el femicidio?

Es un paso muy grande que se está dando en la legislación ecuatoriana. Este es el resultado de la lucha de mujeres durante muchos años.

Existen movimientos y grupos de mujeres que luchan contra la violencia de género. ¿No existe el riesgo de que se esta lucha se vuelva extrema y que genere odio hacia los hombres?        

La conquista que ha logrado este grupo de mujeres lo vemos reflejada en las leyes. La tipificación del feminicidio es la primera ley de protección a la mujer, en consideración con los convenios internacionales  que firmó Ecuador. También considero que los extremos son malos, el hecho de que se busque una igualdad de género no es llegar a extremos. Sin embargo, existe discriminación, es importante entender que formamos parte de una misma sociedad y que se debe respetar los derechos tanto del uno como del otro.

La mexicana Marcela Legarde, cuando fue diputada, logró que en su país se tipificara el feminicidio. Ella dice que “el feminismo no muerde, el machismo mata”. ¿Qué opina usted al respecto?

Pienso que si lo vemos al feminismo con esa misma visión del machismo, efectivamente se llegará a matar. Esta lucha ha permitido que muchas mujeres estemos trabajando, ejerciendo un rol importante: el de madre, el de trabajadora, el que se desee realizar, pero nunca estaré con un feminismo extremo.  Considero que la lucha nunca termina.

Una vez que entre en vigencia la tipificación del femicidio, ¿de qué dependerá para que sea efectivo en la contra este delito?

De los mecanismos para que se resguarden los derechos de las mujeres. Estos componentes operarán a favor del bienestar de las mujeres con el fin de proteger su vida y dignidad.

La ‘esclavitud del siglo XXI’

El engaño y la promesa de una vida mejor en unos casos; en otros, la violencia y el secuestro son los mecanismos más frecuentes que utilizan las redes de trata de personas para reclutar mujeres y explotarlas sexualmente.
 
Esta compra y venta de ‘personas’ es conocida como la ‘esclavitud del siglo XXI’, una condición que violenta todos los derechos humanos de la víctima: su libertad, su integridad,  su dignidad.
 
Las autopistas de la trata de personas son controladas por organizaciones criminales transnacionales, cuyas ofertas delictuales también se fusionan con la venta  de armas y de droga. En este contexto,  las mujeres, reducidas a ‘mercancías’, son compradas una y otra vez porque hay oferta y demanda.
 
Según la Organización Mundial del Trabajo (OIT), ‘vender’ personas para la explotación sexual mueve en el mundo cerca de 99.000 millones de dólares al año y más de 4 millones de seres humanos son víctimas de este execrable delito.
 
Ecuador no escapa de esta realidad. Entre el 2012 y 2014, como resultado de los operativos dirigidos por la Fiscalía General del Estado, se rescató a 796 mujeres de las redes de trata. Además se consiguieron 17 sentencias condenatorias para 31 procesados por el delito de trata de personas.
 
El éxito de estos procesos responde a la aplicación de un plan estratégico estatal desde el trabajo interinstitucional para combatir este delito y también a su correcta tipificación para plantear los procesos judiciales, ya que suele confundirse este delito con los de la gama de los sexuales o con el tráfico de migrantes.
 
La Fiscalía General continuará con la persecución de estos crímenes y con el refuerzo de sus estructuras para lograrlo y así detectar a los responsables de esta afectación a los bienes jurídicos fundamentales que son la integridad, la libertad sexual y la vida.
 
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DACE, dirige su accionar en la identificación de bandas organizadas

 

El 12 de junio de 2014, Manuel (nombre protegido) denunció ser víctima de un robo luego de tomar un taxi amarillo, alrededor de las 19:00, al salir del trabajo para dirigirse a su domicilio, en el norte de Guayaquil.

La denuncia relata que, cerca del túnel del Cerro Santa Ana, el conductor detuvo la marcha y permitió que dos sujetos aborden el vehículo. Este ciudadano fue conducido bajo amenazas hacia un cajero automático para retirar altas sumas de dinero. Luego del hecho fugaron.  

Acciones minuciosas de investigación permitieron a la Fiscalía Provincial del Guayas revelar la identidad de los presuntos miembros de esta organización delictiva y su posterior captura. 

La Unidad para Descubrir Autores, Cómplices y Encubridores (DACE) fue la encargada de dirigir esta labor investigativa que inició luego de que la víctima presentara la correspondiente denuncia en la Fiscalía.

“La DACE hace un trabajo de hormiga, levanta la información, arma los expedientes y recopila todos los elementos para el seguimiento y captura de los autores, cómplices y encubridores”, sostiene el fiscal Stalin Naranjo, coordinador de la Unidad.

Durante el año 2013, la Fiscalía logró -a través de estas acciones- obtener los suficientes indicios para iniciar la búsqueda de delincuentes implicados en 2.852 casos.

Para David Villamar, abogado que asesora a Manuel, el accionar de la DACE fue fundamental en las primeras 72 horas posterior al hecho para identificar a los posibles asaltantes, quienes según trabajos de inteligencia, se dedicaban a cometer secuestros exprés (retención forzada de las personas para robarle sus pertenencias) en los alrededores del Cerro del Carmen y Santa Ana.

El robo agravado, robo simple, hurto, amenazas, falsificación de instrumentos públicos o privados, apropiación ilícita utilizando medios informáticos, suplantación de identidad, etc., son algunos de los delitos que investiga esta Unidad.

El fiscal Naranjo aclara que estos hechos requieren de diligencias investigativas inmediatas, las cuales dependen de la circunstancias que en se cometió el delito.

El funcionario explica que hay casos en los que, por ejemplo, a través de videos de cámaras de seguridad instalados en diversos puntos de la ciudad se puede recopilar información de importancia para la investigación. 

A esto se suman las peticiones hechas a la Comisión de Tránsito del Ecuador (CTE) sobre los propietarios de vehículos que se presume han participado en hechos ilícitos. Otra de las acciones es solicitar al Registro Civil tarjetas índices de ciudadanos sobre los que se sospecha su participación en los delitos.

Así como también, requerimientos a las operadoras telefónicas sobre los propietarios de líneas telefónicas desde cuyo teléfonos celulares o convencionales se han realizado llamadas amenazantes, y gestionar la pronta delegación de agentes policiales para investigaciones e informes policiales para trámites de seguro que requieren las personas cuyos artículos o vehículos fueron sustraídos.

Sara Segarra, funcionaria de esta Unidad, indica que la creación de esta Unidad (el 17 de enero de 2013) permitió además el descongestionamiento de causas, especialmente de las unidades de Soluciones Rápidas y Patrimonio Ciudadano.

Segarra detalla que anteriormente eran los fiscales de esas áreas los tenían que cumplir las múltiples diligencias en los casos de sospechosos no identificados, ahora lo hace la DACE.

Agrega que también se maneja una base de datos georreferencial, se hace un estudio de análisis de casos con las denuncias diarias para determinar en qué horas, direcciones y modus operandi los delincuentes actúan para consumar los delitos.

Una vez que la DACE identifica a los sospechosos y tiene los elementos jurídicos necesarios para procesarlo, remite a sorteo el caso con el fin de que un fiscal misional, con competencia en el delito que se investiga, proceda a la captura y la correspondiente formulación de cargos.

Datos

La Unidad para Descubrir Autores, Cómplices y Encubridores (DACE) en Guayas recibe entre 30 y 40 denuncias al día, lo que equivale a unos 200 casos a la semana y alrededor de 1.000 en el mes.

La DACE es una Unidad de respuesta inmediata para el usuario y se  constituyó el 17 de enero de 2013 como un área de apoyo fundamental para la Fiscalía.