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“Tipificar el femicidio es un gran paso de la legislación ecuatoriana”, fiscal Tania Moreno

Quito, 4 de agosto del 2014.- A partir del 10 de agosto, el asesinato de mujeres por odio al género será tipificado como femicidio. Así  se establece en el artículo 141 del Código Orgánico Integral Penal (COIP).

El tema ha concitado mayor interés e incluso debate en las últimas semanas. A propósito de esto, la fiscal Tania Moreno, especializada en investigar casos de delitos contra la violencia de género,  analiza las implicaciones jurídicas y sociales que se presentarán a partir de su vigencia.

¿Cómo determina un fiscal si se trata de un delito de violencia contra la mujer?

Es importante para el fiscal determinar que la violencia contra la mujer se evidencia en una relación de desigualdad, es decir donde el hombre tiene el poder de la relación.

¿Qué características o rasgos observa un fiscal para determinar que una persona es víctima de violencia?

El estado de ansiedad, dependencia emocional hacia la pareja, baja autoestima… son síntomas que evidencian que la persona es víctima de algún tipo de violencia. Estos son los principales parámetros que ponen en alerta a un fiscal.

A partir del COIP se tipifica el femicidio y fue propuesto por la Fiscalía. ¿Qué motivó a hacer esa propuesta?

El hecho de que se invisibilizaba este tipo de violencia, la cual atenta contra un ser humano.

¿Para tipificar el femicidio se tomó el modelo de otro país?

Por su puesto, Ecuador es uno de los últimos países en tipificar este delito a escala de América del Sur.  

En algunos países de la región lo tipifica como femicidio y en otros como feminicidio. ¿Cuál es la diferencia?

El femicidio viene a ser el odio a la mujer,  la muerte a la mujer. Mientras que el feminicidio abarca la inactividad del Estado, es decir que estos no hacen nada por eliminar toda la violencia hacia la mujer.

¿En qué rango de edades está la mayoría de víctimas y por qué ocurre esto?

Estadísticamente vemos que la violencia estaría entre los 15 y 30 años de edad de la víctima. Dentro de estos rangos se ve marcada la mayoría de casos, debido a que la mujer es más activa en sus entornos.

¿Considera usted que, dentro del ámbito laboral, existe discriminación hacia la mujer para tener cargos altos?

A título personal no he sufrido discriminación, pero hablando de estadísticas, desde el punto de vista de remuneración  de acceso y obviamente en la parte intelectual sí existe discriminación hacia la mujer.

¿Cómo se puede evitar que una persona sea una potencial víctima del femicidio?

Considero que lo principal es trabajar con su autoestima y evitar que ella calle y no denuncie. Es primordial quitarle ese sistema de culpa y concienciarle que ni la mujer debe agredir al hombre y viceversa. Ante esto es importante resaltar que ambos tienen los mismos derechos  y que todos tenemos las mismas capacidades.

¿Por qué se ha incrementado esta problemática?, ¿Existe alguna mutación en el tipo de agresiones?     

No es que ha crecido la violencia sino que ahora la gente denuncia. La violencia siempre ha existido, pero estaba invisibilizada. La gente antes veía como malo que se denuncie. Ahora, con los distintos programas y campañas, la Fiscalía asiste a la víctima. De esta manera, la gente tiene credibilidad en el sistema y, obviamente, empieza a denunciar.

¿Qué tan beneficiosa resultará la tipificación en esa lucha contra el femicidio?

Es un paso muy grande que se está dando en la legislación ecuatoriana. Este es el resultado de la lucha de mujeres durante muchos años.

Existen movimientos y grupos de mujeres que luchan contra la violencia de género. ¿No existe el riesgo de que se esta lucha se vuelva extrema y que genere odio hacia los hombres?        

La conquista que ha logrado este grupo de mujeres lo vemos reflejada en las leyes. La tipificación del feminicidio es la primera ley de protección a la mujer, en consideración con los convenios internacionales  que firmó Ecuador. También considero que los extremos son malos, el hecho de que se busque una igualdad de género no es llegar a extremos. Sin embargo, existe discriminación, es importante entender que formamos parte de una misma sociedad y que se debe respetar los derechos tanto del uno como del otro.

La mexicana Marcela Legarde, cuando fue diputada, logró que en su país se tipificara el feminicidio. Ella dice que “el feminismo no muerde, el machismo mata”. ¿Qué opina usted al respecto?

Pienso que si lo vemos al feminismo con esa misma visión del machismo, efectivamente se llegará a matar. Esta lucha ha permitido que muchas mujeres estemos trabajando, ejerciendo un rol importante: el de madre, el de trabajadora, el que se desee realizar, pero nunca estaré con un feminismo extremo.  Considero que la lucha nunca termina.

Una vez que entre en vigencia la tipificación del femicidio, ¿de qué dependerá para que sea efectivo en la contra este delito?

De los mecanismos para que se resguarden los derechos de las mujeres. Estos componentes operarán a favor del bienestar de las mujeres con el fin de proteger su vida y dignidad.